Verse envuelto en una situación de película en la que los frenos no funcionan no es nada deseable. No somos especialistas de cine, como para saltar del coche en marcha o derrapar mientras sorteamos obstáculos, hasta que el vehículo pierda fuerza, y nos bajemos como si nada. Bromas aparte, todos tenemos claro que los frenos son un elemento vital en nuestra seguridad al volante.

El sistema de frenado está compuesto por las pastillas de freno, los discos, el líquido que rellena el circuito de frenado y las tuberías que lo conforman. Su desgaste depende en gran medida de la forma de conducir: será mayor si lo haces de forma brusca que si conduces de forma suave y relajada.