La batería es el corazón de cualquier vehículo. Y si tú no puedes vivir sin corazón, a tu coche le pasa lo mismo. La batería da vida al resto de componentes y cuida de ellos: almacena la energía eléctrica, la distribuye y absorbe los altos voltajes para evitar posibles daños. Proporciona al motor la energía que necesita para arrancar y te permite disfrutar de una conducción segura y agradable.

Un nivel bajo de electrolito y el mal funcionamiento del circuito de carga son las causas más habituales de fallo en las baterías. Por ello, es importante hacer revisiones que eviten cambiar la batería a menudo.